• La realidad del guindón

     El religioso es un hombre de pocas palabras, de perfil bajo y sumamente amable. No mira el lente fotográfico, lo esquiva. Bordeando los ochenta calendarios, siente que su obra es netamente religiosa y declara abiertamente que no le gusta dar entrevistas.

    Actualmente, el padre Aquino y los Toribianitos no reciben ningún apoyo por parte del Estado, por más que sean, un patrimonio musical, con referencia a la peruanidad. Es más, tienen problemas para conseguirse un teclado. Se presentan en la mayoría de los medios de comunicación pero a cambio no reciben ni un centavo.

    Ampliar la noticia

    Los toribianitos, su historia

    Tomado de Raiz Perú , ene 2009

    El padre Oscar Aquino entró al Seminario en Lima, a los 12 años, llegando desde su natal Matucana, ciudad a pocas horas de Lima en la sierra central.

    De pequeño ayudaba en la parroquia de su comunidad. Nunca fue músico, pero la tenía clara años después: llevar la palabra del Señor a la mayoría de los niños mediante la música eucarística. Así formó los coros, ganó concursos y hasta ahora lleva grabados cinco discos.

    Los 73 años del padre Aquino no son obstáculo para que aún tenga fresco en el oído los primeros cantos de sus pequeños. Fue en el año 71, cuando participó en un concurso de coros de colegios. Entonces era profesor del colegio Santo Toribio del Rímac, y con sus conocimientos de piano y música armó un grupo de alumnos y los inscribió. Ganaron.

    Fue así que los llamaron para presentarse en el programa infantil de Mirta Patiño y el padre aceptó, pero más por educación que interés en volver famoso a su coro. Sin embargo, el productor de ese programa vio con otros ojos al grupo y le dijo al padre que sería bueno que grabaran un disco.

    Recién tres años después hicieron realidad el primer disco con cuatro canciones. Pero el problema fue el nombre del coro. En un inicio quisieron llamarlo Los Toribianos, pero no pegaba. Después pensaron en ponerle un nombre inglés, hasta que surgió Los Toribianitos, y a todos les pareció más dulce, tan dulce que a algunos los empalagó. "Y como eran años de nacionalismo, un tiempo los llamaron Los Toribianitos del Perú. Además, el uniforme era rojiblanco", relata el padre Aquino

    Sus voces, en melodías diáfanas y agudas, acogen a Papá Noel para entrar a las ‘chimeneas’ de las casas: entre el pesebre y el arbolito, su música es indispensable. En los corazones de nuestros niños es alegría. Entre los mayores es dulzura y un regreso eterno a la infancia con lágrima nostálgica y aroma a chocolate caliente. Los 14 infantes que conforman actualmente ‘Los Toribiniatos’ se ven muy contentos. Esta tarde se han agrupado en la parroquia San Lorenzo, a pocas cuadras de la Plaza de toros de Acho, en el Rímac. Sus padres esperan impacientes por sus hijos en la entrada. Portan mochilas y me preguntan: “¿Es para España, no?” Les confirmo y sonríen. Sus hijos se visten con sus clásicos trajes rojiblancos, jugando con sus corbatas y sus insignias. 

     

     

    Ampliar la noticia
    1